Retos del trabajo de las organizaciones de la sociedad civil en el exilio

**ALT (SEO):** Portrait of a woman holding a tablet while attending a human rights conference, representing the work and resilience of **Civil Society Organizations in Exile**. An illustrated activist appears alongside her, symbolizing advocacy, transnational solidarity, and human rights defense in contexts of shrinking civic space. The COMETA logo is displayed at the top center of the image.

En un contexto global marcado por el avance del autoritarismo y el cierre del espacio cívico, muchas personas defensoras de derechos humanos se han visto forzadas a dejar sus países de origen para continuar su labor desde organizaciones de la sociedad civil en el exilio. Este trabajo implica enfrentar desafíos constantes, pero también abre nuevas oportunidades para la incidencia. 

Miguel Ángel Ceballos, consultor junior en Colectivo META

Desafíos en la defensa de los derechos humanos 

Trabajar en la defensa de los derechos humanos desde el exilio nos presenta múltiples desafíos en términos de seguridad, gestión administrativa y comunicación. 

Impacto en operatividad y sostenibilidad de las organizaciones de la sociedad civil en el exilio

  • Dificultades legales y administrativas: 

Muchas organizaciones de la sociedad civil en el exilio carecemos de un estatus legal en los países donde operamos, lo que limita nuestra capacidad para abrir cuentas bancarias, recibir financiamiento y llevar a cabo actividades formales. 

Además, podemos enfrentar obstáculos para obtener visas, regularizar el estatus migratorio de las integrantes y tener un registro como organizaciones, lo que complica el acceso a servicios esenciales y la sostenibilidad operativa.

  • Desafíos de conexión y coordinación con las comunidades de origen: 

La censura, la vigilancia y la represión gubernamental son retos para el contacto con comunidades y actores dentro de nuestro país de origen. 

Asimismo, las restricciones tecnológicas limitan la comunicación segura y ponen en riesgo la integridad de nuestras redes de apoyo, afectando la coordinación y el flujo de información.

  • Legitimidad y representatividad de las organizaciones de la sociedad civil en el exilio: 

Al operar desde el exilio, algunas organizaciones podemos enfrentar cuestionamientos sobre la legitimidad y la capacidad para representar a las comunidades afectadas, especialmente si nuestro vínculo con ellas se ve debilitado por la distancia o las restricciones en la comunicación.

  • Financiación: 

Obtener recursos para mantener sus actividades es un reto permanente para las organizaciones de la sociedad civil en el exilio. La ausencia de redes consolidadas, las barreras legales y los retos para obtener financiamiento internacional pueden limitar nuestra estabilidad y capacidad de acción.

Tal como se observa, los retos legales y administrativos, junto con los obstáculos para mantener el contacto con las comunidades de origen, complican la capacidad para llevar a cabo nuestra labor de manera efectiva. 

Aun así, hemos sabido transformar esos retos en oportunidades, adaptándonos al contexto adverso y encontrando nuevas formas de seguir teniendo impacto.

Oportunidades para continuar nuestra labor en defensa de los derechos humanos

Para mantener nuestro trabajo en la defensa de los derechos humanos, las organizaciones de la sociedad civil en el exilio enfrentamos múltiples desafíos. A pesar de la complejidad del contexto, cada uno de estos retos puede convertirse en una oportunidad si buscamos formas creativas y colectivas de enfrentarlos. 

Transformar los retos en oportunidades: 

  • Crear alianzas estratégicas y buscar el apoyo internacional: 

Frente a las dificultades legales y administrativas, desde el trabajo en el exilio podemos buscar establecer alianzas estratégicas, recibir respaldo de organizaciones internacionales y aprovechar las redes de la diáspora. 

Participar en coaliciones y foros globales nos permite a las organizaciones de la sociedad civil en el exilio amplificar nuestro impacto, fortalecer la incidencia y acceder a recursos y conocimientos compartidos.

  • Estrategias de defensa innovadoras y uso de tecnologías: Ante la censura y la vigilancia, operar desde el exilio ofrece la posibilidad de implementar tácticas de defensa que no serían viables en el país de origen, como la protección de la diáspora y el aprovechamiento de tecnologías digitales. Las plataformas en línea facilitan la comunicación, la organización, la difusión de información y la creación de redes, lo que fortalece la capacidad operativa de las organizaciones de la sociedad civil en el exilio. 
  • Fortalecimiento de capacidades: 

Frente a las dificultades de reorganizarse, de reforzar nuestro trabajo y de acceder a financiamiento, las organizaciones de la sociedad civil en el exilio podemos aprovechar programas de capacitación y formación proporcionados por organizaciones internacionales, consultorías, universidades o centros de investigación. 

Esto nos permite desarrollar habilidades en áreas clave como incidencia, recaudación de fondos, comunicación estratégica y el uso de tecnologías.

  • Solidaridad y colaboración transnacional: 

El exilio facilita la formación de alianzas con otras organizaciones de la diáspora, grupos de derechos humanos y movimientos sociales a nivel global. Estas colaboraciones fortalecen nuestra capacidad de acción y amplifican nuestro impacto a nivel internacional.

A pesar de los desafíos, las organizaciones de la sociedad civil en el exilio hemos encontrado oportunidades que han fortalecido el impacto y la capacidad de incidencia para continuar nuestra labor aún en contextos adversos:

  • El apoyo internacional, 
  • el uso de tecnologías innovadoras, 
  • el acceso a programas de formación y,
  • la construcción de alianzas transnacionales.

Estas estrategias nos permiten mantenernos activas, adaptarnos a un entorno cambiante y reforzar nuestro papel en la defensa de los derechos humanos a nivel global.

Determinación para seguir contribuyendo a la construcción de sociedades democráticas

Las organizaciones de la sociedad civil en el exilio somos el reflejo de un contexto global donde el autoritarismo y el cierre del espacio cívico van en aumento. 

Conocemos bien las dificultades de tener que abandonar nuestro país de manera forzada, pero también conocemos la determinación de reconstruir redes y estrategias para seguir defendiendo los derechos humanos en nuestros países. 

Nuestro objetivo es trabajar para que las violencias que nos obligaron al exilio no se repitan y que nadie más tenga que salir de su país por estas razones.

Desde el exilio, las organizaciones hemos ido desarrollando una mirada más estratégica. La distancia impuesta, los recursos limitados y el desarraigo nos obligan a priorizar, plantear objetivos realistas y a repensar nuestras formas de hacer. Al mismo tiempo, hablar del exilio nos permite reconocer el dolor, la pérdida y también la fuerza colectiva que impulsa nuestro trabajo, desde la empatía y la memoria.

Es fundamental que la comunidad internacional y los organismos de derechos humanos refuercen su apoyo a las organizaciones de la sociedad civil en el exilio. La solidaridad transnacional ayuda a superar obstáculos y amplificar su impacto. 

Fortalecer y ampliar las vías de apoyo es clave para que sigan contribuyendo a la construcción de sociedades democráticas.

Recuerda que en COMETA podemos ayudarte en procesos de acompañamiento estratégico que pueden fortalecer a tu organización, tanto para tu impacto como para operar en contextos adversos.